Observatorio para la CiberSociedad Citilab Cornellà

Sigue la actualidad del Congreso:

Enlaces:

Páginas

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Categorías

Comentarios recientes

Archivos

Buscador

Día 7: La revolución no será televisada

En 1974, el músico y poeta vinculado a los movimientos activistas afroamericanos de finales de los años 60 y principios de los 70 Gil Scott-Heron, se hizo tremendamente popular por su canción The revolution will not be televised, en la que animaba al ciudadano de color norteamericano a apagar la caja tonta y salir a la calle a expresar su opinión, luchar por sus derechos y, en definitiva, vivir la vida como una revolución. A pesar de su gran inspiración, lo que el norteamericano nunca habría llegado a imaginar es que su famosa frase acabaría por cobrar un nuevo sentido en la era de la cibersociedad y sería citada a menudo cuando alguien reflexionara sobre la participación ciudadana a través de Internet.

Como manifestación última de la inclusión de la ciudadanía en el manejo de un país, quizás sea el ámbito de la Política uno de los que más tienen que ganar con la irrupción de las TIC en nuestras vidas. La mejora de los procesos de gestión de los gobiernos, la creación de un flujo de comunicación más directo entre gobernantes y ciudadanos o la posibilidad de acercar la democracia de forma electrónica hasta aquellos lugares donde bien sean por cuestiones sociológicas o por impedimentos geográficos, la participación electoral no es la deseable, son oportunidades que vienen de la mano del uso intensivo de las tecnologías de la información y las comunicaciones.

Una ciudad (en este caso Vancouver según Ecstaticist en Flickr bajo Creative Commons), el entorno natural para la participación ciudadana: ¿por cuánto tiempo?

Este nuevo paradigma se está viendo claramente reflejado en el congreso, en cuyo Eje de Política bullen diversos debates a los que merece la pena prestar especial atención. En el grupo de trabajo, por ejemplo, Retos y oportunidades para el gobierno electrónico en Iberoamérica: retos y oportundiades, existen un par de comunicaciones que ya han generado sendos debates de gran interés. Por un lado la comunicación e-governo como espelho do governo e a questão da cidadania: Uma perspectiva inacabada dum processo em curso comienza a disfrutar de una sana discusión en la que los congresistas debaten en torno al concepto de democracia electrónica, su relación con el de gobierno electrónico y los análisis sobre el uso de las herramientas propias de esta novedosa forma de gobierno. En este mismo grupo de trabajo, la comunicación Algunas reflexiones sobre la justicia electrónica en iberoamérica también cuenta con una sana participación de congresistas.

Dentro del grupo de trabajo Movimientos sociales y redes tecnológicas, por otra parte, existen también comunicaciones de gran interés a juzgar por las métricas que indican el número de lectores que han tenido, aunque en este caso los respectivos debates asociados se encuentran a la espera de nuevas opiniones que permitan contrastar su contenido. La comunicación Sociedad digital, sociedad de paradojas, por ejemplo, recoge algunas situaciones propias de la sociedad del conocimiento que, si bien son tan reales como la propia existencia de una cibersociedad, resultan en muchos casos contradictorias: “el crecimiento absoluto de la desigualdad pese al crecimiento absoluto de la riqueza, la dualización de los mercados de trabajo pese al incremento absoluto del capital humano, (…), la sensación de aislamiento pese a las oportunidades de conexión que han hecho posibles las redes digitales”. Toda una serie de realidades que no dejan de sorprendernos.

En la misma línea, la comunicación titulada Teletrabajo: Incidencia en la transformación de la realidad,  que centra su atención en la propia definición del concepto de teletrabajo (¿podemos llamarlo así cuando usamos las TIC desde casa para desarrollar tareas encargadas por nuestra empresa? ¿y cuándo lo hacemos en beneficio personal?), cuenta también con un incipiente debate que merece la participación de los congresistas habituados a esta nueva forma de trabajar.

Además de las comunicaciones anteriormente destacas, el grupo de trabajo Recursos socio-técnicos para la participación política cuenta con algunas comunicaciones que analizan con detalle aspectos del activismo político a través de Internet como CyberZapatismo: el activismo digital como nueva herramienta discursiva o Vincular y Fortalecer: la Participación Ciudadana Activa. Recursos sociales en medio de la técnica.

Cuarta plenaria - Implicaciones políticas de los Social Media: reflexiones sobre posibles impactos de Internet en el futuro

La autora de la cuarta plenaria del congreso es precisamente una experta en lo que la política puede hacer a través de Internet. A sus 21 años, la edad en la que los EEUU comienzan a permitir la entrada de los jóvenes a los locales donde se sirve alcohol, Amelia Andersdotter es eurodiputada por el Partido Pirata y representa una esperanza para la representación política de un grupo de votantes y usuarios de Internet que no sólo no se ven representados en el actual modelo político europeo, sino que incluso ven cómo sus derechos se ponen en entredicho (o en peligro) en los debates políticos en los que la presión de la industria tiene una especial importancia.

Amelia explica en su plenaria cómo su partido en Suecia se ha basado en el dominio de la esfera bloguera y otras redes sociales de ese país para alcanzar la representación parlamentaria durante las últimas elecciones europeas. En su conferencia se ve analizado el escenario de crecimiento del partido, pero también se comenta el futuro de la cibersociedad en el ámbito europeo, donde la revolución digital podría implicar la participación directa de la ciudadanía en las decisiones políticas.

En un futuro, podría plantearse incluso la disolución de los estados nación en base a una mayor interconexión entre ciudadanos al margen de límites geográficos, una forma de ver las cosas que además podría extenderse pronto a África, Asia y, en definitiva, a cualquier zona del mundo donde la política necesita un revulsivo que devuelva el poder a los ciudadanos y la credibilidad a sus representantes.

Y es que, parafraseando de nuevo a Gil Scott-Heron, “la revolución no será televisada”: ¿se hará conjunta y pacíficamente y la participación ciudadana será la clave? ¿Cuál es tu aportación a esta revolución?