Menores y TIC
Conclusiones del grupo de trabajo Menores y TIC, coordinado por:
Este grupo de trabajo quiso abrir la discusión en torno al uso, dieta, abusos, nuevas tendencias, orientaciones parentales y alfabetización digital que posee, o requiere, la actual generación “net”.
Vivimos en un mundo invadido por múltiples pantallas cuyo uso interiorizan y asimilan sobretodo los más jóvenes, sin reparar en la necesidad de la previa alfabetización que requiere el uso sinérgico de las nuevas y viejas tecnologías convergentes (PC, TV, teléfono…). Por ello, quisimos poner el énfasis en una formación mediática que se hace necesaria considerando el uso ético y moral de las TIC.
Contextualización de las comunicaciones
Las comunicaciones que han dado forma al grupo Menores y TIC han abordado las principales aplicaciones tecnológicas que conforman el actual imaginario infantil/juvenil. Un abanico de opciones que abarca desde la TV al videojuego pasando por el e-book, las redes sociales, chats, telefonía móvil… Todas ellas tecnologías que se ven actualmente inmersas en un proceso imparable de convergencia y digitalización. Un periodo de cambio que trae aparejadas nuevas aplicaciones, nuevos lenguajes, y nuevos códigos comunicativos. Y esa evolución global nos obliga a analizar tendencias, hábitos, e incluso a revisar la literatura existente y las actuales líneas de investigación sociológica.
Nuestros primeros aportes se fijaron preferentemente en el actual proceso de tránsito de la TV analógica al sistema digital cuyas principales ventajas deberían pasar por la diversificación de canales o la implantación de servicios interactivos. La TDT nos ofrece la oportunidad de cambiar el modelo televisivo pero de momento sus logros cualitativos son escasos. Una tendencia que deberíamos modificar cuando se ha probado que esta plataforma ya ha servido para multiplicar una oferta televisiva infantil casi inexistente en los últimos años. De ahí que el público infantil haya sido el primero en incorporar la TDT a su dieta televisiva y nos obligue a plantearnos la necesidad de una televisión mejor y menos deseducativa.
Partiendo de este análisis, en una segunda comunicación, la misma autora, Mª Dolores Moreno, retoma las nuevas posibilidades técnicas de la TDT para reivindicar el uso educativo del medio, dentro y fuera del aula.
A continuación, y siguiendo con la línea de análisis sobre la conducta tecnológica de las nuevas generaciones, Angélica Ortiz nos propone evaluar los principales riesgos latentes detectados. Usos y abusos que pueden generar conductas adictivas y otros hábitos insanos vinculados al predominio de videojuegos violentos, la pérdida de identidad y la vulnerabilidad de niño en Internet. Esos nuevos hábitos sitúan al menor en una situación de confrontación con la realidad ante lo que Víctor Manuel García ha llamado una sociedad en reconstrucción. Ello nos obliga a todos a participar en la formación de esa mirada crítica que se hace imprescindible para discernir entre los buenos usos y los no tan buenos. De modo que ya no hablamos solo de los menores sino también de los agentes sociales que intervienen en su formación: sus iguales, la familia, y la escuela.
Pero hablaremos de la formación en mayúsculas, es decir, de la adquisición de habilidades y destrezas pero también de criterios. De ahí que Javier Balán reivindique el uso ético y moral de las tecnologías de la información por parte de los jóvenes. Y defienda que frente al indiscutible papel que ha de jugar el sistema educativo, el papel de la familia es ineludible. Una familia que ha de superar la brecha generacional que imprimen las tecnologías para recuperar una educación en valores que permita optimizar el uso de las TIC al alcance de nuestros jóvenes.
En esa misma línea, Teresa Sofía Díaz de Castro nos habla del atractivo de las tecnologías y de su capacidad de manipulación. Y traslada a los jóvenes las características propias de esas TIC, como la movilidad o la interactividad. Esta comunicación presenta las conclusiones de un estudio cuantitativo efectuado entre un grupo de escolares y centrado en el uso cotidiano del teléfono móvil y el Messenger. Abuso más que uso que genera nuevas necesidades de permanente comunicación entre los jóvenes.
A través de las propias comunicaciones, nos hemos encontrado también con varios ejemplos de investigaciones que analizan el vínculo de los nativos digitales con la sociedad de la información. Pero un grupo concreto de autores lo que nos propone es revisar las líneas de investigación que prevalecen en este tema. De modo que Helena Albacar, Elvira García y Silvana Ruiz han examinado la producción científica de este área en los últimos 10 años, y concluyen que existe un claro predominio de los estudios de revisión bibliográfica.
Hecho este paréntesis reflexivo, Eva Jiménez nos descubre las características y aplicaciones educativas de un recurso todavía incipiente y de pronta expansión como es el e-book. Una pantalla para hacer más atractiva la lectura al niño digital, pero que todavía miramos con recelo porque existe un gran desconocimiento sobre la misma. Así pues, ¿cómo educar en lo desconocido? Con esta pregunta cierra el corpus teórico de este grupo el trabajo de Mª de los Ángeles Hernández quien retoma la necesidad de que nuevos chavales se planteen un uso ético de las TIC. Un documento que asimismo ofrece a los padres los elementos para reflexionar sobre la presencia de las NNTT en sus casas y cómo debe afectar esto al establecimiento de normas que fomenten el mejor uso posible.
Balance del foro de debate
Las ideas iniciales defendidas por los comunicadores han abierto interesantes líneas de debate.
Al plantear la incorporación del público infantil al consumo de la TDT se hizo inevitable aludir a la orientación familiar y al uso de los nuevos sistemas de control parental. Una herramienta que tiene tantos detractores como simpatizantes y que sigue una implantación dispar en distintos lugares del mundo. Esa misma divergencia de opiniones se reproduce en torno a las posibilidades educativas de la TV, donde los padres siguen siendo un elemento tan clave como el propio medio. Un medio ya antiguo que nos sigue acompañando desde la infancia asumiendo parte de nuestro aprendizaje imitativo, vicario y observacional. Pero, a pesar de ello, no apreciamos ningún atisbo de esperanza siquiera con una TDT que a día de hoy todavía genera pocas expectativas. Hemos analizado asimismo la figura del niño en tanto que telespectador y la necesidad de incorporar los medios de comunicación al sistema educativo. Así como la evolución de la programación infantil y la lógica empresarial de los medios. Los riesgos que implican los servicios de comunicación interactiva como el Chat y el SMS también han servido para poner un punto de atención sobre la necesidad de negociar en familiar el uso de estos recursos sin ser permisivos ni sobreprotectores o alarmistas.
Muchos de nuestros comunicadores reclaman el tratamiento de la información y la competencia digital en el aula. Y los más convenimos en preguntarnos si será suficiente. Pues la que sí parece evidente es la desmembración de la cadena alumnos-padres-maestros-planes académicos. Una situación evidenciada desde rincones dispares como España, México o Chile.
La ética y la moral son dos variables que nuestro foro también ha querido recuperar en tanto que viejas amigas olvidadas pero siempre necesarias. Y la guía o tamiz inevitable sigue pasando por la familia.
Al hablar de la implantación del e-book se cuestionó su papel estimulador del hábito lector de nuestros jóvenes. Y, si como tecnología, tiene todavía un futuro incierto más lo tiene su aplicabilidad. Finalmente, y en cuanto a la investigación sociológica sobre menores y TIC reivindicamos un mayor esfuerzo en cuanto al análisis cualitativo que todavía resulta escaso en esas materias.
Crisi analógica, futuro digital
El grupo de trabajo Menores y TIC ha sido capaz de plantear el análisis de aquellos nuevos recursos tecnológicos digitales que ya se han consolidado o que empiezan a formar parte de las tecnologías más usadas entre nuestros jóvenes. Y ese análisis nos ha permitido detenernos en los cambios que implica el tránsito del sistema analógico al digital. Vimos así, desde nuevos retos y oportunidades de la TDT, hasta la sustitución del libro convencional por el e-book. Trabajamos pues el futuro digital digital como parte de nuestro presente que, por tanto, se plantea como un futuro certero pero no falto de incertidumbres.
Directrices y propuestas
Durante nuestras conversaciones, han quedado definidas varias líneas reivindicativas que resumimos en el siguiente listado:
-
La legislación española debe contemplar la obligada implantación de los sistemas de control parental a través de la TDT. Una opción técnica que debe existir al margen de que cada cual decida posteriormente recurrir a ella o no.
-
La TDT nunca debió permitir la llegada de los canales de pago porque renuncia así a uno de sus principios, la democratización de la oferta.
-
La alfabetización mediática y digital en el aula no puede limitarse a la disposición de un contingente de portátiles para los alumnos. Es prioritario formar y concienciar al profesorado e implicarle en el uso de todo tipo de medios y recursos (TV, cine, radio, videoconferencias…).
-
Asimismo se hace necesaria la creación de escuelas de padres donde se les enseñe a usar los medios, no solo para resolver al brecha generacional existente sino también para que aprendan a enseñar a sus hijos a hacer un uso crítico de los medios puesto que actualmente prevalece, en exclusiva, el uso lúdico.
Enviado: Enero 27th, 2010 dentro de Conclusiones.
Comentarios: 1
Comentarios
Comment de eliana milena garcia chacon
Hora: 16 Marzo, 2010, 11:17 pm
MI JEFE…
Me llama mucho la atención la siguiente frase “Nadie influye más sobre la calidad del compromiso de un empleado que su jefe inmediato. El jefe debe ser un verdadero líder, visionario, entrenador, que escuche, que transmita confianza y optimismo a sus empleados, Pero señalo que en algunas empresas y en algunos casos solo existe éxito propio y envidias con algunos empleados. No un equipo de trabajo como debiera ser y como lo señala la frase, y de alguna manera no estoy generalizando por que hay empresas que han podido llegar muy lejos y es por el rendimiento y trabajo en comunión. Estoy segura que muchos de los casos de los jefes y empleados que son poco interesados en el bien de la empresa son personas que les falta profesionalismo, no se adaptan al sitio de trabajo, tienen falta de comunicación con sus empleados, y les falta ganas para enfrentarse a un reto laboral, no hay organización sin conflicto, y éste marca la piedra que hay que mover para que el río fluya”,


Escribe un comentario