Identidades y relaciones en línea
Conclusiones del grupo de trabajo Identidades y relaciones en línea, coordinado por:
El tema ha sido la “identidad” y las particularidades que sobre la configuración de este concepto han operado las relaciones on line. Para ello, hemos propuesto determinar el alcance de las nuevas tecnologías en la producción de subjetividades individuales y colectivas en este nuevo entorno, debatir sobre el protagonismo del lenguaje y sus manifestaciones en la virtualidad, establecer cuáles son los parámetros válidos para su definición, considerar el impacto que determinados dispositivos han operado sobre la noción de identidad (teléfonos celulares, por ejemplo). Las comunicaciones recibidas han permitido un agrupamiento de trabajos en virtud de tres ejes de trabajo: identidades, sociabilidades, alteridades. Tal agrupamiento ha resultado de una decisión interna de la coordinación, de modo tal que el debate fuese ordenado en función de un criterio.
Contexto de las comunicaciones
Las comunicaciones han versado sobre la identidad, en líneas generales. En particular, y de acuerdo con los contenidos, hemos creído oportuno considerar tres grandes ejes: identidades, sociabilidades y alteridades. Así, hemos agrupado en el primer eje aquellas comunicaciones que han considerado el proceso de construcción de identidades virtuales desde un abordaje individual (sujeto en si mismo o en función de aquellos elementos que le permiten asumir una determinada identidad virtual). Se ha debatido sobre identidad desde la influencia de la cibercultura y la postmodernidad, sobre el teléfono celular como elemento determinante de identidad, sobre nicknames, sobre máscaras virtuales e identidades digitales y sobre los nuevos modos de estar en el mundo siglo XXI.
En el segundo eje nos centramos en el potencial que la virtualidad ofrece para las formas de interacción social. A partir de lo que podría denominarse un nuevo espacio, se modifican tanto las formas de entablar el contacto como las conductas que estas relaciones generan. Sobre la base de modelos tradicionales de conductas sociales, la virtualidad propone una revisión de los modelos. Aquí se ha debatido sobre las nuevas modalidades de sociabilidad, sobre prácticas de agresión en la red, sobre abordajes psicosociales y sobre el valor del blog como espacio de relación.
Por último, el criterio de alteridad ha permitido agrupar todas aquellas comunicaciones que focalizan su contenido en la posibilidad de asumir identidades alternativas, diferentes, individuales y colectivas, etc. En resumen, otra identidad. Hemos agrupado con ese criterio trabajos que versan sobre personajes colectivos, prácticas que analizan la condición de género, la proxémica y la kinésica en relaciones virtuales.
Balance del foro de debate
Las temáticas y conversaciones abiertas en los foros se han referido a la problemática de la identidad desde abordajes sociológicos, filosóficos y psicosociales. En los intercambios destacamos una marcada profundidad en la determinación de una identidad ya no desde un exclusivo plano individual sino, fundamentalmente, desde un plano de interacción virtual: me comunico, luego existo, como señala una de las comunicaciones compartidas en el Congreso. Sin embargo, la dimensión individual es determinante y nunca desaparece por completo.
En este sentido, es destacable señalar la emergencia de una relación dialéctica “identidad/alteridad”, a partir de la cual la definición de un “yo” o de un “nosotros” se constituye en la diferencia con el/los otro/s. También se ha discutido el estatuto de la “identidad digital” o “virtual” frente a la identidad “física” o “real”.
La idea de interacción conlleva un necesario debate sobre los elementos y competencias que se ponen de manifiesto cuando se entabla la relación virtual: así, los dispositivos, la elección de los nombres en Internet (nicknames), las conductas que se asumen (la agresividad, por ejemplo), resultan una práctica que adopta maneras alternativas en el ámbito virtual. La blogsfera aparece entonces como “institución” de un nuevo espacio social articulado a prácticas culturales que transforman lo cotidiano.
El tránsito en los espacios virtuales promueve una capacidad que permite cuestionar la noción de género, la idea de subjetividad y la misma noción de colectividad.
Los debates han indicado una necesaria reflexión acerca de la naturaleza que conllevan las relaciones propias del ámbito virtual: potenciar una identidad desde una imprescindible colectividad. Esa parece ser, a grandes rasgos, la impronta que toda noción de identidad debe observar en Internet.
Crisis analógica, futuro digital
Entendemos que la respuesta ha sido satisfactoria. Cuestionar la noción de identidad a partir de las relaciones sociales que se propician en función de los ámbitos virtuales significa dar cuenta de esta crisis analógica. Si el futuro digital implica observar una mayor preponderancia del contacto, de la observación del otro a partir de un nuevo espacio (fenómeno propiciado, fundamentalmente, por las redes sociales), entonces creemos que la posibilidad de un futuro para una identidad digital y para una relación digital puede ser factible.
Directrices y propuestas
Creemos que las propuestas pueden estar dirigidas a fomentar el desarrollo de identidades y relaciones virtuales en virtud de un acceso más democrático a la cultura y el conocimiento. Si bien el conocimiento que se pone en juego en estos ámbitos indica una competencia digital necesaria, es interesante advertir que el conocimiento social – en sus aspectos más originarios – puede resultar viable aprovechando estos entornos.
Enviado: Mayo 25th, 2010 dentro de Conclusiones.
Comentarios: 1
Comentarios
Comment de Edslene e James
Hora: 1 Octubre, 2010, 7:11 pm
Este tema identidade é muito interessante e traz muitas reflexões…


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