Internet y la vuelta de la agenda setting
En la era del periodismo ciudadano y de las redes sociales hablar de la agenda setting en Internet podría parecer un concepto anticuado y poco operativo. Si hay algo que sabemos tras la llegada de internet es que la libertad de elección y la capacidad para decidir las cuestiones sobre las que queremos estar informados es sólo nuestra.
Sin embargo, no siempre esta afirmación es cierta. Muchas veces no queremos estar realmente informados –no tenemos tiempo, interés, ganas, etc.-, sólo queremos adquirir un reconocimiento de actualidad que nos permita desarrollar nuestras relaciones sociales y reducir momentáneamente la complejidad del mundo en el que vivimos.
De esta forma se rompe el viejo mito cibernético que señala que información es igual a conocimiento. Podremos saber las noticias que han aparecido en El País, La Razón, ABC, Público, etc. pero sin embargo, ¿seríamos capaces de responder a la pregunta de quiénes son sus directores?
La información sólo es información si además de novedad tiene un componente de durabilidad que nos permita establecer relaciones de conocimiento.
Desde esta perspectiva, podemos entender que las empresas informativas se hayan estado planteando en los últimos tiempos la cuestión de cómo seguir manteniendo un valor simbólico de la edición impresa en relación a la edición digital.
El papel ya es, en sí mismo, un elemento valorativo. Nosotros mismos sólo imprimimos aquellas cosas que consideramos más importantes. El problema, estaba curiosamente en la jerarquización de la información.
En la prensa escrita esta jerarquización es clara. La información de portada, las páginas impares, el número de columnas, la foto, etc. Sin embargo, en las ediciones digitales la jerarquización de la información se establece en función de variables como la inmediatez –la última noticia que llega a la redacción será la que aparezca en portada la primera- o el dayparting pasional – en función del momento del día preferimos información, opinión o entretenimiento-.
En la convergencia entre redacciones digitales e impresas los directivos empiezan a comprender que no sólo los lectores son diferentes –aunque sean la misma persona- dependiendo del canal, sino que los usos y gratificaciones que buscan también es diferente.
Así se explica que encontremos ediciones digitales que hayan empezado a reducir la letra de sus portadas. Con un titular y una foto, te es más que suficiente para saber lo que está pasando. Si realmente quieres más análisis, ya comprarás la edición impresa o bucearás por Internet.
La agenda setting de Internet está empezando a entrar en nuestras vidas y con ella la integración de las ediciones digitales e impresas. Se repiten las conclusiones: “La historia que se repite se convierte en farsa. La farsa que se repite se convierte en tragedia”.
Es decir, “yo te doy la elección, pero sé que en realidad no quieres elegir”.
Enviado: Diciembre 7th, 2008 dentro de General.
Comentarios: Ninguno
